Una vibrante novela policíaca ambientada en el Camino de Santiago.
Xavier Huguet, antes de ser alcohólico, había sido un buen periodista. En su enésimo intento por rehabilitarse, el director de un importante periódico le tiende una mano y le ofrece un encargo peculiar: hacer el Camino de Santiago y narrar a los lectores el día a día de la peregrinación.
Mientras tanto, en Santiago de Compostela, la apacible vida del comisario Suso Corbalán se ve ligeramente perturbada. Por un lado, las puertas de la catedral aparecen pintadas con mensajes absurdos contra el Año Xacobeo, pero más grave aún parece la desaparición de Mauro Andrade, un catedrático de la Universidad de Santiago que se ha esfumado en Roma tras asistir a un congreso de arte románico.
La policía encuentra una buena explicación para ambos casos. Todo encaja. Lástima que las cosas no siempre sean tan sencillas.
Pocos días más tarde, la cabeza de Mauro Andrade aparece en un pequeño pueblo navarro por el que casualmente está pasando Xavier Huguet en su etapa diaria del Camino.
Una vibrante y sorprendente novela policíaca salpicada de un fino sentido del humor que confirma a Alejandro Pedregosa como una de las más interesantes y singulares nuevas voces del género negro en lengua española.
Alejandro Pedregosa (Granada, 1974) es licenciado en Filología Hispánica y en Teoría de la Literatura. Su producción literaria se inició con dos libros de poemas: Postales de Grisaburgo y alrededores (2001) y Retales de un tiempo amarillo (2002). Su primera novela, Paisaje quebrado, obtuvo en 2004 el Premio de Novela Corta José Saramago. Un año más tarde publicó su tercer libro de poemas, En la inútil frontera. En 2008 publicó la novela El dueño de su historia y el poemario Los labios celestes, con el que ganó el Premio Arcipreste de Hita. En 2010 apareció en Ediciones B Un extraño lugar para morir, su primera incursión en la narrativa policíaca.