Zustand: New. Idioma/Language: Español. *** Nota: Los envíos a España peninsular, Baleares y Canarias se realizan a través de mensajería urgente. No aceptamos pedidos con destino a Ceuta y Melilla.
Zustand: Nuevo. Circulaba un chiste que decía que la corrupción era como la paella, que se hacía en todas partes, pero en ningún sitio como en Valencia. Y así era. Escándalos ha habido en todo el país y casos más graves que los de Valencia, también. Sin embargo lo que aquí ocurría tenía ingredientes irresistibles, unos protagonistas difícilmente explicables y una tímida respuesta social que nunca se acabó de entender. Ningún caso, por escandaloso que fuera, parecía afectar directamente al día a día de los ciudadanos, más bien al contrario. La percepción en la calle, alimentada por los medios de comunicación ùlos públicos y también los privadosù, era que la fórmula nos beneficiaba a todos. La Justicia avanzaba muy lenta mientras el PP corría en Ferrari. En tiempos de bonanza económica, su apuesta generaba riqueza, puestos de trabajo, crecimiento, liderazgo e incluso, qué narices, mucha envidia. El dinero no era de nadie y la ganancia era de todos. "La fiesta en Valencia no se acaba nunca", presumió en una ocasión un alto cargo del partido. Él también acabó procesado.
Zustand: New. 2019. paperback. . . . . . Books ship from the US and Ireland.
Zustand: New.
Anbieter: Librería Alonso Quijano, Alcobendas, M, Spanien
Zustand: Good. Libros del K.O. Encuadernación en tapa blanda. Terrasa Gras, Rodrigo La ciudad de la euforia : una hipótesis de la mafia Tapa deslucida. Tapa ilustrada. Pags.286. Volúmenes.1.
Taschenbuch. Zustand: Neu. Neuware - Los engranajes mafiosos de la corrupción valenciana. Comedia, esperpento y terror. Sainete y thriller. Gomorra, Crematorio y Fariña.Circulaba un chiste que decía que la corrupción era como la paella, que se hacía en todas partes, pero en ningún sitio como en Valencia. Y así era. Escándalos ha habido en todo el país y casos más graves que los de Valencia, también. Sin embargo lo que aquí ocurría tenía ingredientes irresistibles, unos protagonistas difícilmente explicables y una tímida respuesta social que nunca se acabó de entender. Ningún caso, por escandaloso que fuera, parecía afectar directamente al día a día de los ciudadanos, más bien al contrario. La percepción en la calle, alimentada por los medios de comunicación ùlos públicos y también los privadosù, era que la fórmula nos beneficiaba a todos. La Justicia avanzaba muy lenta mientras el PP corría en Ferrari. En tiempos de bonanza económica, su apuesta generaba riqueza, puestos de trabajo, crecimiento, liderazgo e incluso, qué narices, mucha envidia. El dinero no era de nadie y la ganancia era de todos. ôLa fiesta en Valencia no se acaba nuncaö, presumió en una ocasión un alto cargo del partido. Él también acabó procesado.