La pandemia causada por el coronavirus COVD 19 ha sido la más extendida de toda la historia de la humanidad. Por suerte es menos mortíferas que otras anteriores como la viruela o el cólera.
Hasta el mes de julio del 2021 el COVID 19 contagió unos 200 millones de personas causando 4 millones de muertos. La gripe llamada española del siglo XX hizo casi 50 millones de víctimas, aunque se debilitó con el tiempo desapareciendo menos de dos años antes de su aparición. En cambio, el actual virus muta haciéndose cada vez más contagioso y agresivo.
El inicio de la cuarentena, en marzo del 2020, obligó a un aislamiento e indefensión que fue más complicado en familias como la mía con mi esposa sumida en un estado casi terminal y con una hija discapacitada que se vieron privadas de atención hospitalaria y médica para defenderse de posibles contagios. La internación domiciliaria significó contratar cuatro empleadas. Durante 45 días un equipo de dos mujeres atiende a la casa y a las enfermas sin tomarse descanso. Otras dos hacen cuarentena de diez días en un departamento adjunto y substituyen a las del primer turno cuando estas terminan. En síntesis, quedan aisladas 55 días, 45 de trabajo y 10 de internación.
He formado con estas mujeres una familia alargada dejándoles la mayor libertad posible. Ellas me corresponden con responsabilidad en la cura de las enfermas. Tratamos de aguantar el encierro con humor. Son todas abuelas, pero pretenden ser jóvenes todavía. “Ingeniero” me dice Alicia “Su casa está muy linda, pero le falta una salida de emergencia para escapar cuando ya no se aguanta el encierro” “No es para tanto. Estamos en invierno y los días son cortitos. Pasan rápidos”. “Pero las noches son largas” “Las abuelitas buenas duermen de noche” ”¡Bah!”
La construcción de escenarios virtuales constituye un escape al encierro. Se estimulan antes de dormir. Por ejemplo, el google earth permite viajar, rever paisajes, estimular recuerdos. Después, en la fase creativa hipnagógica, anterior al sueño, pueden iniciarse aventuras virtuales, imaginando poder viajar en el tiempo y en el espacio y gozar de poderes excepcionales.
En el arca de los recuerdos hay que desarrollar la habilidad de encerrar los angustiantes y alcanzar los agradables. Las primeras experiencias de la vida son las que más se graban en nuestra memoria y muchas son gratas. En mi caso la adolescencia se identifica con una época de guerra que causó sufrimientos y peligros, pero también estimuló relaciones de cooperación generosa y ayuda recíproca.
El entretenimiento preferido en el duerme vela es el de remontar a los tiempos en que conocí mi esposa e inicié el noviazgo. Fue el más feliz de mi vida, el que, por sí solo, puede justificarla. El verdadero amor es siempre la mayor aventura de la vida y la más recurrente en la memoria.
A la edad de 92 años, se enfrenta el próximo fin. Rechazo todo dogmatismo religioso o ateo materialista porque los considero como anclas que impiden al barco navegar.
Adopto un agnosticismo abierto, atento a la evolución de la ciencia moderna que ha desintegrado el concepto tradicional de materia, ha negado la posibilidad de que la evolución se deba solamente al azar y ha demostrado que vivimos en un mundo multidimensional. Soy casi creyente respecto a la posibilidad de supervivencia del alma.
Como decía Mahatma Gandhi “Si la muerte no fuera el preludio a otra vida, la vida presente sería una burla cruel.” Sea cual sea nuestro destino final, aunque implique una integración con el Universo, como el agua del río cuando desemboca en el mar, solo un balance final puede dar un sentido a nuestras erráticas vidas.
Esperemos que la vulnerabilidad a la que nos somete la actual pandemia reduzca el egocentrismo amorfo de la actual sociedad de consumo.
Die Inhaltsangabe kann sich auf eine andere Ausgabe dieses Titels beziehen.
Anbieter: Ria Christie Collections, Uxbridge, Vereinigtes Königreich
Zustand: New. In. Artikel-Nr. ria9798543062746_new
Anzahl: Mehr als 20 verfügbar