PROSA DEL DOLORNacimos para vivir en el Paraíso, pero elegimos el Infierno. Te explico. En algún momento germinó la Vida y el Bien; luego brotó, como brota una flor en primavera, la Mujer y, junto a ella, el Hombre. La mujer le miró a los ojos al hombre, y él la contemplo con la misma espontanea atracción y, en envueltos por sus sentimientos de pureza, se amaron, luego se multiplicaron conforme lo dispuesto por su propia naturaleza.Como no existían límites que determinaran las fronteras, la tierra (con sus campos, bosques, cuevas, montañas, ríos y mares), era de todos y para todos; es decir no había nada que quitar, nada que expandir; por lo tanto, coexistían en sabio y promisorio bienestar, viviendo sin reyes, ni leyes, pues no había reinos que gobernar, ni crímenes que castigar. Los padres jugaban con sus hijos, y éstos eran felices con sus padres. Las familias dialogaban con los vecinos. Cada luna nueva, se reunían con los que venían de tierras un poco más lejanas, y compartían la misma mesa. Todos tenían tiempo para la amistad y la solidaridad.No eran idealistas, pero estaban interesados los unos en los otros. No tenían una sociedad gobernada políticamente, pero eran sociables y amigables. No conocían el comercio, ni el dinero, pues en sus tierras crecían y se reproducían los alimentos con el favor de la lluvia, con la generosidad del sol y con las substancias elementales de la tierra; y no con abonos venenosos y fertilizantes saturados de alteraciones genéticas. Se cazaba y se pescaba, no para satisfacer el cruel apetito comercial o para estimular la criminal pasión enfermiza de los cazadores, sino para alimentarse. La naturaleza era generosa y amable. Si llovía, nevaba o granizaba, no había inundaciones, avalanchas o destrucciones. Llovía para satisfacer la sed de la tierra y la del género humano; nevaba para mantener el equilibrio ecológico y preservar la belleza de las nieves eternas; si granizaba era para que el hombre recordase la magia y el poder de la naturaleza. Magia porque el agua se podía solidificar y también evaporar; poder porque el agua podía crear peligros si el hombre no respetaba a la madre Tierra. Las nubes conservaban la blancura y hermosura de sus formas. No eran nubes densas y llenas de contaminación industrial, biológica o bélica que destruyen todo lo que encuentran en su devastador paso por la Tierra. Los vientos y las brisas brotaban de las cascadas, de los ríos y de los mares y océanos; no de pruebas nucleares, o de interminables y televisados bombardeos aéreos sepultando a ciudades enteras, matando a miles de hombres, mujeres y niños, convirtiendo a las brisas en furiosos vientos, a los vientos en tornados y, a éstos, en destructores huracanes.Los rayos, truenos y relámpagos, surgían como un convite natural para el placer visual y auditivo del ser humano, y no de armas asesinas, manipuladas por dictadores y otros mercenarios de la muerte.En las noches, el cielo era azul y estaba lleno de estrellas y de algunos meteoritos errantes; y no saturado de basura espacial: satélites espías y comerciales, drones y aviones de guerra. No obstante la fecunda y natural exuberancia y pureza absoluta del estado de cosas, nadie creía estar viviendo en el Paraíso. ¡Cómo iban a pensar en el Paraíso, cuando ninguno de ellos jamás había escuchado hablar del Infierno! Llegó un eclipse de 69 días; el septuagésimo día, del medio de las penumbras, aparecieron aquellos que, a los sorprendidos hombres y mujeres, les sonrieron y, luego de comprobar que eran mansos e incautos y que se les podía mentir, engañar y someter, les mintieron, engañaron y sometieron.Desde entonces, hasta nuestros días, de una manera cruel, dramática, sanguinaria y corrupta, continúan destruyendo a la raza humana y a la madre naturaleza. Hace siglos fue así; y hoy, en pleno Tercer Milenio, sigue siendo igual.
Die Inhaltsangabe kann sich auf eine andere Ausgabe dieses Titels beziehen.
Anbieter: Revaluation Books, Exeter, Vereinigtes Königreich
Paperback. Zustand: Brand New. 50 pages. Spanish language. 9.00x6.00x0.13 inches. In Stock. Artikel-Nr. zk1099952484
Anzahl: 1 verfügbar